Prismas deformados



¿Cómo tenemos que deformar el prisma de la realidad para que, al mirar a través de él,

sólo nos veamos a nosotros mismos? Porque, realmente es difícil mirarnos a nosotros

mismos, incluso cuando hablamos de la sociedad. Todo ésto son planteamientos sueltos

que traídos por la brisa me vinieron tras el comentario de ayer de Dreamcatcher.

Hablamos de la sociedad, de la que tanto y tan malo se podría contar. Y mientras

hablamos de ella lo hacemos en tercera persona, como diciendo "yo no pertenezco a esa

clase". Y no dudo que habrá gente, entre los que no sé si me atrevo a incluírme, que tendría

derecho a decir "comparado con la sociedad que nos envuelve, soy excepcional". ¿Pero qué

pasa si no te comparas, y simplemente te observas a tí mismo? La sociedad es un asco,

hasta ahí estamos... ¿y qué hacemos cada uno de nosotros por cambiarlo? Evidentemente

no lo suficiente. Podemos intentar despertar a los que nos rodean, pero no somos

omnipotentes... y la ignorancia sí lo es.



Especial gracia me hacen los que se dejan el dinero en el cepillo de la colecta cada domingo

y luego pasan del mendigo que hay a la puerta de la iglesia. ¡Qué valientes! ¡Quieren acabar

con el hambre en el mundo y no pueden acabar con el hambre del vecino! Éso sí, el párroco

de la iglesia no bebe vino de mesa Eroski, sino un L'Ermita del 2002 (clickad aquí si no

sabéis de qué hablo). Existe quien dona dinero a las ONGs, por supuesto... yo

personalmente no lo hago. ONG significa Organización No Gubernamental, en ningún sitio

se especifica lo que el 99% de la población cree. ¿Dónde vísteis que no es una organización

lucrativa? Me he documentado mucho al respecto y, creedme, la gran mayoría de ellas no

son más que microsistemas surgidos a imagen y semejanza de la Iglesia, mayor y más

lucrativa de las empresas (la renta per cápita más alta del mundo no se encuentra en los

EE.UU, sino en el Vaticano, lo cual, teniendo en cuenta que no prestan ningún servicio

tangible a la sociedad, es más que sospechoso, ¿no creéis?). Ya haré varias entradas al

respecto de las ONGs más adelante, porque de ese tema se podría escribir un libro.



Entonces, si no podemos confiar en la Iglesia, ni tampoco en la mayoría de ONGs, y

nosotros individualmente no disponemos de gran capacidad de acción... ¿qué hacemos?

No nos engañemos. Quizás algunos estemos más concienciados con el mundo que nos

rodea de lo que lo están los demás, pero éso no cambia nada. A la hora de la verdad,

por triste que resulte, el no querer y el no poder no tienen ningún valor; lo único que de

verdad cuenta es que, en realidad, nadie hace nada.

3 noctámbulos dijeron...:

Sergio dijo...

Quizas no nos podemos ver a nosotros mismos fuera de la sociedad... Ya Platon, y mas tarde Aristóteles hablaron de que el ser humano no existe al margen de la sociedad. La sociedad, como dices, es un asco...
Puede que no cambiemos el mundo, pero lo intentamos, y eso a mi modo de ver es lo que marca la diferencia...que el resultado es el mismo? bueno, si y no. Una persona no puede cambiar el mundo; muchas personas no lo intentan (el 50% porque ni se lo plantea, y el otro 50% porque no lo ve necesario)... Pero puedes empezar cambiando a los de tu alrededor, tu mundo mas cercano, y ya empezaras a ganar batallas...
Aunque el resultado sea el mismo, y aunque corra el riesgo de que me taches de simple soñador, lo seguire intentando :P
El cuanto a ONGs y curas bebiendo vino del bueno, mejor no entrar y dejarlo para futuras actualizaciones jaja porque sino podria estar aqui años :P
Me gusta el caracter de tu blog. Felicidades
Un saludo

Josemy dijo...

Por alguna extraña razón la gente prefiere/preferimos quedarse/quedarnos cómo está/estamos antes que meterse/meternos en "follones" para cambiar el mundo. Piensan/Pensamos que un grano de arena no hará nada, y, la verdad, tienen/tenemos razón...

Por eso, yo me dedico a cuidar de mí mismo, e ir luchando por mis propios sueños a mi manera... si no cambio el mundo, al menos cambiaré el mío...

DE las ONGs, y la Iglesia... paso... a C/p o M/p quizás me apunte a una ONG, de poetas que apadrinan niños en África... pero poco más....

Ángel del Dulce Dolor dijo...

Un grano no hace granero, pero ayuda al compañero, reza el refrán. Fíjate si ese granito de arena importa o no importa, que granito a granito nacieron las abismales distancias que hoy día separan a unos y otros. Pero claro, es más fácil aportar un granito en nuestro camino que en el camino del prójimo, ¿verdad?