No lo digo sólo yo, aunque estoy completamente de acuerdo con esa cita. Ya la dijo Lacordaire en su tiempo, y es una de mis citas célebres favoritas. Quizás por la gran verdad que dice, que tantas y tantas veces he podido comprobar a lo largo de estos 21 años y pico (y, casualmente, el 100% de ellas con amistades que resultaron no encajar en esa descripción de "verdaderos afectos"). Supongo que me lo tengo bien merecido, por desaparecer y aparecer, si bien en una ocasión, creo que la más importante para mí, ni siquiera fui yo quien desapareció.
con los que tenemos (o éso solemos creer) lazos que serán eternos. La distancia, las circunstancias de la vida, o simplemente una decisión personal, puede hacernos perder el contacto con nuestros amigos de forma temporal. Pero el que de verdad se considera amigo de alguien siempre vuelve. Y cuando uno vuelve y los demás ya no están... ésa es la mayor de las condenas. No quiero creer que me ha vuelto a pasar. Esta vez sentía que la amistad sí era auténtica, quiero creer que esas amistades a las que consideré bellísimas personas realmente lo son... pero dudo, dudo.
amistad, yo ya sabía que era mentira, una de esas mentirijillas para salir del paso, creyendo que el otro se la ha tragado. No puedo enseñarte la prueba de que te equivocabas, pues he sido yo quien intentó retomar la amistad donde estaba. La prueba la tienes en tu interior, en el motivo (si es que lo sabes) por el que ya no me hables. No voy a luchar por mantener las apariencias, si quieres venir aquí estoy, y si no quieres estaré igualmente.
pasarías de mí. Una vez más tu castillo de versos me robó las palabras adecuadas; al igual que nunca las encuentro para decirte los sentimientos que afloran en mi interior al leer tus poemas, tampoco las encuentro ahora, ni para agradecerte todo lo que has hecho por mí, ni para expresar mis sentires respecto a este distanciamiento. No tengo fuerzas para luchar, la amistad dejó de ser motivo de lucha para mí, hace mucho tiempo... quizás cansado de luchar por una mentira.
veces hablé en las brumas sin llegar a decir nada. Aún conservo el disco que te iba a enviar junto con el cuadro. Aún conservo los dos ejemplares, me negué a prestar siquiera, mucho menos deshacerme de él, el que estaba destiando a tí. Te prometí la ciudad de las brumas, te prometí que cuando estuviera terminada sería sólo para tí. Ni siquiera tu ausencia, ni la mía, me han detenido en esa empresa, y a día de hoy está terminada... y tal como te prometí, nadie sabía de su existencia hasta este momento, y jamás nadie la leerá. Nunca perdí la esperanza de volver a saber de tí, tal vez porque nunca imaginé que serías tú quien me negara el saludo después de unos meses. Me harté, me harté de soñar y me harté de esperar. Tampoco por esta amistad lucharé ya, la espada queda ahora en tus manos, si acaso quisieras luchar tú por ella.
considerar amigos. Una copa por amigo. Después cogeré el coche, como hago a veces, para aclarar ideas, relajarme y demás. Pero no os preocupéis, que os garantizo que mañana estaré aún aquí. Solo, pero estaré. Un brindis por todos los que se creen ser dignos de llamarse amigos. |
La ausencia es la piedra de toque de los verdaderos afectos
6 noctámbulos dijeron... Noches de Amistad, Uno mismo
Las lágrimas de cocodrilo no llegan tan lejos
4 noctámbulos dijeron... Noches de Reflexiones, Solidaridad
Prismas deformados
3 noctámbulos dijeron... Noches de Reflexiones, Religión, Solidaridad, Uno mismo
¿Cómo tenemos que deformar el prisma de la realidad para que, al mirar a través de él, sólo nos veamos a nosotros mismos? Porque, realmente es difícil mirarnos a nosotros mismos, incluso cuando hablamos de la sociedad. Todo ésto son planteamientos sueltos que traídos por la brisa me vinieron tras el comentario de ayer de Dreamcatcher. Hablamos de la sociedad, de la que tanto y tan malo se podría contar. Y mientras hablamos de ella lo hacemos en tercera persona, como diciendo "yo no pertenezco a esa clase". Y no dudo que habrá gente, entre los que no sé si me atrevo a incluírme, que tendría derecho a decir "comparado con la sociedad que nos envuelve, soy excepcional". ¿Pero qué pasa si no te comparas, y simplemente te observas a tí mismo? La sociedad es un asco, hasta ahí estamos... ¿y qué hacemos cada uno de nosotros por cambiarlo? Evidentemente no lo suficiente. Podemos intentar despertar a los que nos rodean, pero no somos omnipotentes... y la ignorancia sí lo es.
y luego pasan del mendigo que hay a la puerta de la iglesia. ¡Qué valientes! ¡Quieren acabar con el hambre en el mundo y no pueden acabar con el hambre del vecino! Éso sí, el párroco de la iglesia no bebe vino de mesa Eroski, sino un L'Ermita del 2002 (clickad aquí si no sabéis de qué hablo). Existe quien dona dinero a las ONGs, por supuesto... yo personalmente no lo hago. ONG significa Organización No Gubernamental, en ningún sitio se especifica lo que el 99% de la población cree. ¿Dónde vísteis que no es una organización lucrativa? Me he documentado mucho al respecto y, creedme, la gran mayoría de ellas no son más que microsistemas surgidos a imagen y semejanza de la Iglesia, mayor y más lucrativa de las empresas (la renta per cápita más alta del mundo no se encuentra en los EE.UU, sino en el Vaticano, lo cual, teniendo en cuenta que no prestan ningún servicio tangible a la sociedad, es más que sospechoso, ¿no creéis?). Ya haré varias entradas al respecto de las ONGs más adelante, porque de ese tema se podría escribir un libro.
nosotros individualmente no disponemos de gran capacidad de acción... ¿qué hacemos? No nos engañemos. Quizás algunos estemos más concienciados con el mundo que nos rodea de lo que lo están los demás, pero éso no cambia nada. A la hora de la verdad, por triste que resulte, el no querer y el no poder no tienen ningún valor; lo único que de verdad cuenta es que, en realidad, nadie hace nada. |
Cortes de luz para cortos de luces
3 noctámbulos dijeron... Noches de Noches sin dormir, Reflexiones
¿Por qué sólo se va la luz las escasas veces que hay algo interesante en televisión? :P Ayer quedé tempranito con un compañero para ver la final de baloncesto (estaba claro que íbamos a perder, tampoco hacía falta que ayudaran a los americanitos :D), y, como no podía ser de otro modo, hubo un corte de luz bastante largo. Se va la luz y empiezan los comentarios de "¿y qué hacemos ahora?", como si no hubiera en el mundo otra cosa que la televisión o el ordenador. En vez de mirar tanto a través de la pantalla, habría que mirar más a través de la ventana o, mejor aún, salir ahí fuera y respirar aire en vez de antimosquitos. Si quieres ver deporte, sal a hacer footing, que no hace daño a nadie (salvo que hagas el loco y te rompas algo). Aun a riesgo de echar por tierra el sueño de mucha gente, os diré algo, ahora que esta el mundo revuelto con las olimpiadas. El béisbol y el softbol se caen este año del programa olímpico, por la sencilla razón de que nunca ha ganado el oro olímpico otro país que no sea Estados Unidos. Ni que decir tiene que este año, al menos en softbol, NO ha ganado, los americanitos son así de cachondos. ¿Qué quiero decir con ésto? Que los españolitos seríamos imbatibles en el tumbing, y por tanto nunca será deporte olímpico. Así que dejadlo ya, ¿vale?
(después nos sorprendemos de que cada año aumente el porcentaje de población que padece algún tipo de deficiencia visual). Quien quiera ver deporte, que quede con los amigos y haga algún tipo de ejercicio, su salud se lo agradecerá. Quien quiera ver los pseudo-programas de cotilleos, id a la peluquería, hacéis algo de vida social y os enteráis de lo que se cuece en el barrio. Es infalible. Si os preocupa la climatología, ¡tan solo salid a la calle! Ése es un error muy típico, la gente se pregunta qué temperatura hará, cuando lo que importa realmente es la sensación térmica, y ésa nunca la dicen en ningún sitio. En fin...
juego que, si lo hacéis, comprobaréis (como yo lo hice, el viernes y el sábado) que no tiene nada de divertido. Una noche cualquiera, bien de madrugada, daos un paseíto y os acercáis a la parte tranquila de la ciudad. Podéis ir solos o acompañados, sin un duro o con medio banco en la cartera, con o sin móvil... lo único que os aconsejo es que llevéis música, mucha música, porque si no podéis quedaros dormidos y si os pillan durmiendo en la calle igual pasáis el resto de la noche en comisaría. La noche siguiente, preferiblemente de fin de semana, haced lo mismo, pero en dirección a los barrios más problemáticos. La madrugada del viernes al sábado yo estuve en La Palmilla y La Merced, y las sensaciones me las guardo para mí, a fin de que alguien haga lo mismo. No os preocupéis por la música, si os quedáis dormidos en la calle seguro que encontráis compañía. Éso sí, lo de ir sólo... depende de cada uno; yo lo hice, pero no pretendo que todo el mundo lo haga. Y llevar dinero encima... lo justo para sacar el coche si lo dejaste en un parking. ¿Queréis saber del mundo? Pues ahí lo tenéis. Pero claro, es mucho más fácil lamentarse desde un sofá viendo el televisor, cuando no hueles ni sientes lo que de verdad sucede, y cuando esa mano que se extiende pidiendo limosna no te está buscando a ti. Probadlo, salid ahí fuera, que es donde está realmente la vida. Y si podeis, sólo si podéis, cuando vayais a recoger el coche después de la segunda noche, pasad olímpicamente de esa persona de acento africano o sudamericano que sin duda alguna os encontraréis cuando vayáis a pagar.
viendo su televisor de plasma en su sillón de relax con su cervecita y su tapita de jamón. Más cortes de luz para los más cortos de luces, por favor. |
Deja vú!
¿Cuándo estoy? Según el propio blogger hoy es sábado 23 de agosto del 2008... juraría que estoy bastante más atrás en el tiempo. Me disculparía por todo este tiempo que he estado desaparecido, pero sinceramente, ni siquiera sé cuánto tiempo ha sido. Seguramente para unos más que para otros. Sobre cuándo estoy, no no me he vuelto más loco en este tiempo, es que sencillamente tengo la impresión de que el tiempo, en lugar de avanzar, retrocede. Hace apenas unos días que, tras un mes (más o menos, no me hagais mucho caso con los tiempos) de ausencia, volví a saber de Dreamcatcher -un placer, Sergio, a ver cuándo te pasas por aquí-, hasta ahí todo normal... si no fuera porque justo el día anterior volví a saber de Gaby. ¿Cuánto tiempo hacía, Gaby? ^_^ espero verte a tí también por aquí, si los estudios te dejan. Bueno, retomar dos amistades meses después no es tan extraño, ¿no? Lo extraño de todo ésto, es que fue justamente uno y dos días antes de otro encuentro, respectivamente. Un encuentro (el primero programado de todos estos) con La Dulce Pena, pues si bien las cosas no acabaron demasiado bien, dicen que rectificar es de sabios.
Pena, ayúdame, que de tiempos ando bastante mal, ¿puede ser por esa fecha? La última entrada de Las Brumas del Dulce Dolor creo que fue del 30 o el 31 de marzo, no lo recuerdo muy bien. Así que durante toda esta semana me he sentido un poco como "ésto ya lo he vivido". Por lo menos, esa sensación de estar en marzo/abril me ha durado poco... concretamente sólo unos minutos, hasta que supe que l'Ayalga había vuelto (¡¡hola, Neuí!! a tí también te quiero ver por aquí, ¿eh? ^_^). Desde entonces estoy inamoviblemente a 9 de enero, fecha de la última entrada de En la noche de San Juan (tan mal tan mal no estoy en cuanto a las fechas, algunas las tengo clavadas como puñales).
al reloj ni lo miro, porque probablemente me diga que estoy en el futuro; y yo me veo aquí sin saber cómo presentarme, puesto que apenas me conozco, en una primera entrada en un blog... ¡ésto ya lo he vivido! Concretamente el 26 de octubre del año pasado... o de éste, ya no lo sé. Una primera entrada en un primer blog (y, como en aquella ocasión, por culpa indirecta de La Dulce Pena). Así que me retiro a averiguar cuándo estoy, y ya me preocuparé luego de saber quién soy. Cuando sepa algo me presentaré; hasta entonces...
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6 noctámbulos dijeron...:
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